Mente calma, cuerpo despierto

El té verde conserva su carácter fresco porque sus hojas no atraviesan oxidación. En la tradición china se lo valora como un té claro, limpio y vital. Sensorialmente, un buen té verde suele expresar notas vegetales, frescas, de hoja tierna, legumbre suave, castaña o tostado delicado, según su proceso.  

Su combinación natural de cafeína y L-teanina lo vuelve especialmente interesante: puede aportar energía y claridad, pero con una sensación más estable y menos agresiva que otras bebidas estimulantes. La literatura científica describe al té como fuente de L-teanina, cafeína y polifenoles bioactivos.  

Recomendado para: comenzar el día, estudiar, trabajar, tomar decisiones y sostener foco con una mente más calma.